La apuesta político informativa de The New York Times

Regina Santiago Núñezpor Regina Santiago Núñez

El viernes 25 de enero, en un editorial institucional, el Times fijó su posición respecto al proceso de selección de candidatos a la presidencia de Estados Unidos: Hillary Clinton debía ser la nominada por parte de los demócratas; John McCain por parte de los republicanos. Dos días después hubo elecciones primarias en Carolina del Sur y Barack Obama -rival de Clinton por la candidatura demócrata- triunfó por un amplio margen. 

 

Una primera lectura de los acontecimientos señala que numerosos grupos demócratas en Carolina del Sur no estuvieron de acuerdo con las reflexiones del Times -o ni siquiera las leyeron. Esto nos lleva a la pregunta: ¿Acaso los grandes medios informativos están perdiendo su capacidad de influencia?  ¿Es esta una nueva señal de que la agenda de los medios muchas veces es muy diferente a la agenda de los grupos sociales -la distancia entre opinión pública y opinión publicada? ¿Qué papel jugó la movilización masiva de votantes negros convocados por Internet o celulares en el resultado de Carolina del Sur?

No debemos sacar conclusiones apresuradas. El posicionamiento del Times y la reacción de los demócratas en el proceso electoral inmediatamente posterior invita a una reflexión sobre lo que realmente está definiendo el comportamiento electoral en Estados Unidos. De alguna manera se está confrontando el poder de las empresas mediáticas -como el que respaldó a Clinton- con el poder de grupos que utilizan las nuevas tecnologías para convocar a la movilización masiva de grupos afines -técnica que el equipo de Obama ha utilizado con éxito.

El Times ha tenido desde hace muchos años la práctica de convocar a una especie de “pasarela” en que su consejo editorial examina a los aspirantes a la candidatura y posteriormente el diario hace públicas las reflexiones al respecto.  En el comentario del viernes 25 de enero el Times recordaba esta práctica y cómo, en su momento, su consejo editorial apoyó a Giuliani, aunque ahora reconocen y lamentan su error.

¿Es conveniente para el diario, para sus lectores y para la sociedad en general que un diario haga pública su evaluación sobre los aspirantes a las candidaturas presidenciales? Hay quienes consideran que esto “rompe las reglas de un periodismo objetivo e imparcial”.  Pero hay también quienes lo consideran un ejercicio de “rendición de cuentas” del diario para con sus lectores.  Otras empresas informativas en Estados Unidos y en el resto del mundo -incluido México- estructuran sus estrategias para tiempos electorales y las ponen en práctica sin tomar en cuenta a sus lectores. Apoyan o vetan candidatos sin explicar por qué lo hacen.  En esta ocasión, The New York Times no sólo fijó su posición, sino reconoció sus errores. Habrá que seguir con atención las repercusiones de esta toma de postura.

Un comentario el “La apuesta político informativa de The New York Times

  1. Elizabeth dice:

    Considero que no es para alarmarse que un periódico fije su postura en torno a un candidato, de hecho, en México es muy común. La línea editorial de un periódico es lo que le da una identidad y lo hace distinguirse de los demás, respetando la misión visión y valores que caracterizan a ese medio informativo.
    A mi punto de vista, no es importante que un medio fije su postura, el problema aparecería cuando el medio fuera parcial, orientara el voto, sólo mostrara una parte de la información, la sesgara o la manipulara, faltando así a su compromiso con sus lectores de transmitir información imparcial y fidedigna que les permita formarse su propia opinión y en este caso decidir por quien votar.
    Pero hay que mencionar que aunque los medios tengan una línea o apoyen a determinado candidato, las personas dependen de muchos factores para elegir por quien votar, Un claro ejemplo se encuentra en la campaña de Obama que ha replanteado un nuevo modelo de comunicación política, en donde los tres principales actores que tienen la legitimidad para expresarse en la esfera pública (políticos, periodistas y opinión pública) se han manifestado de diferentes formas. La campaña Obama se ha gestado de forma muy importante a través de Internet, a pesar de toda la información de los grandes medios de comunicación, la movilización se ha gestado gracias a una buena organización de militantes que apoyan al candidato convocando a eventos entre otras cosas.
    Sería difícil afirmar que los medios de comunicación están perdiendo su influencia, aunque también cabe mencionar que teorías como la Aguja hipodérmica, han sido rebasadas, debido a la capacidad que tienen las personas para decidir, razonar y reflexionar sobre los contenidos que transmiten los medios de comunicación. El espectador es activo, no pasivo, por ello la importancia que ha tomado la campaña de Obama a través de Internet.
    Por otra parte el proceso de opinión pública es más complejo, ella se forma desde distintas vertientes e intervienen la familia, la educación, los medios de comunicación y más variables para que las personas se movilicen y se pueda decir que existe como tal y no solamente como una suma de opiniones individuales o como los resultados de las encuestas que realizan los medios o las encuestadoras. La verdadera opinión pública se manifestará el día de las elecciones como aquella opinión que se moviliza, actual y participa.

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